“Crímenes y Pecados”, de Woody Allen, en Cinéfilo Bar (Miércoles 15/07 – 21 Hs.)

Este miércoles 15 de julio, en el marco de nuestra actividad cineclubística en Cinéfilo Bar, tendrá lugar la proyección de “Crímenes y Pecados”, de Woody Allen, realización del año 1989. Película acerca de los dilemas morales, Crimes and Misdemeanors (tal su títulos original) posee una estructura coral y aborda una problemática seria pero con algún que otro toque de comedia, lo que sirve para aligerar sólo hasta cierto punto la fuerte carga dramática de la que sería la subtrama principal del relato. A tono con el aspecto más sórdido de la historia, en la banda de sonido de la película se escuchan pasajes del inquietante cuarteto para cuerdas “La muerte y la Doncella”, de Schubert. Con todo, puede decirse que en “Crímenes y Pecados” las palmas se las llevan principalmente los formidables Martin Landau y Anjelica Huston, componiendo una pareja malograda, en el marco de una relación de sino trágico.

La función para exhibir esta excelente realización del gran Woody Allen se llevará a cabo el miércoles 15 de julio, a las 21 horas, en Bv. San Juan 1020. Los esperamos.-

Crímenes y Pecados

Crímenes y pecados

Título original: Crimes and Misdemeanors

Año: 1989

Procedencia: Estados Unidos

Drama – Comedia – Policial

Duración: 104′

Dirección: Woody Allen

Guión: Woody Allen

Fotografía: Sven Nykvist

Sinopsis:

Un exitoso oftalmólogo engaña a su esposa y, para ocultarlo, bordea los límites del crimen; un documentalista fracasado debe filmar por encargo la vida del hombre que más detesta. Con estas dos historias, Woody Allen enhebra drama y comedia en uno de sus relatos más sombríos, profundos y, sin embargo, también divertidos. A los conflictos sentimentales y profesionales que este cineasta suele tocar, se agrega en esta obra una amarga reflexión sobre la moral, la justicia y el éxito, con reminiscencias de Dostoievski e Ingmar Bergman.

Comentario:

Crímenes y pecados“Crímenes y Pecados” es considerada por muchos la película más lograda de Woody Allen. En ella el director neoyorquino elabora una reflexión de corte existencial sobre el bien y el mal, utilizando como elemento disparador las figuras del crimen pasional y del crimen artístico.

“Crímenes y Pecados” cuenta, básicamente, dos historias paralelas: Una es la de Cliff Stern, un documentalista neurótico y lleno de ideas, que debe aceptar un trabajo mercenario para no morirse de hambre. La otra es la de Judah Rosenthal, un oftalmólogo exitoso que debe lidiar con una amante furiosa y dispuesta a arruinar para siempre su apacible vida burguesa. Sobre estos hombres, Allen construye una película que es una obra maestra -a ratos divertida, a ratos trágica- interesada en temas como la moral, la muerte, la trascendencia de nuestros actos y el sentido de la vida.

El doctor Judah Rosenthal (Landau) está decidido a terminar con su amante Dolores (Huston). Dolores, por su parte, no quiere cortar la relación y está dispuesta a contarle todo a la esposa de Judah, por lo que éste está por tomar una dura decisión a fin de evitar que se sepa la verdad.

Cliff Stern (Allen), por su lado, es un documentalista de poco éxito que entabla una constante lucha interna con su cuñado (Alda), un productor famoso que parece lograr todos sus sueños. Como su matrimonio se está tornando aburrido y monótono, Cliff comienza una amistad con una productora que posee sus mismos intereses y gustos (Farrow), y quiere que algo más surja de esta relación.

Quienes hayan empezado a familiarizarse con la filmografía de Woody Allen por sus últimas obras como “Match Point”, podrán pensar que “Crímenes y Pecados” es la misma historia. Cerca, pero no. En este caso, se pone un mayor énfasis en el dilema ético y religioso que plantea la situación; el debate interno del personaje de Landau es representado magistralmente por una cena familiar donde varias posturas que dan vueltas en su cabeza salen a la luz. Además, el personaje de Allen le añade a la historia un delicioso condimento humorístico del que carece “Match Point”.

Como casi siempre, Allen recurre a su humor sarcástico y al lado cínico de la vida para contar historias sobre gente que no siempre obtiene lo que quiere y gente que lo tiene todo. Otra vez tenemos un recorrido por su amada Nueva York, así como música clásica y escenas de películas viejas, dejando señales y guiños durante todo el filme.

Drama mezclado con suspenso, de un lado; efectiva comedia, por el otro, lo cierto es que “Crímenes y Pecados” nos ofrece una historia hábilmente plasmada acerca de la complejidad de las decisiones humanas y el microcosmos moral que ello representa, haciendo gala de una brillante comprensión de cómo lo gracioso y lo fatal se entrecruzan permanentemente en la vida de las personas.

En última instancia, conmovedora, penetrante y sumamente atractiva, “Crímenes y Pecados” es, sin dudas, una de las mejores películas de Woody Allen, y esto no es poca cosa.-

Martin Landau y Woody Allen, en "Crímenes y Pecados".

Martin Landau y Woody Allen, en "Crímenes y Pecados".

Anuncios
Explore posts in the same categories: Ciclo actual

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: