“Buenos muchachos”, de Martin Scorsese, en Cinéfilo Bar (Miércoles 22/07 – 21 Hs.)

Hoy 22 de julio se proyectará, en la continuidad de nuestro ciclo de los días miércoles en Cinéfilo Bar, la gran película “Buenos muchachos” (1990), de Martin Scorsese, considerada por no pocas publicaciones especializadas como una de las mejores realizaciones cinematográficas de todos los tiempos.

La función tendrá lugar en Bv. San Juan 1020, a partir de las 21 horas. Los esperamos.-

Buenos Muchachos

Título original: Goodfellas

Dirección: Martin Scorsese

Guión: Nicholas Pileggi y Martin Scorsese, en base a una novela del primero.

País: EE.UU.

Año: 1990

Duración: 145 min.

Elenco: Robert De Niro (Jimmy Conway), Ray Liotta (Henry Hill), Joe Pesci (Tommy DeVito), Lorraine Bracco (Karen Hill), Paul Sorvino (Paul Cicero), Frank Sivero (Frankie Carbone), Tony Darrow (Sonny Bunz), Mike Starr (Frenchy).

Sinopsis:

GoodFellasHenry Hills, hijo de padre irlandés y madre siciliana, es testigo de la singular vida que llevan los gangsters que habitan en su barrio, en una zona de Brooklyn donde son mayoría los emigrantes, y que está bajo la protección del patriarca Paul Cicero. Henry, a sus trece años de edad, desistirá de seguir yendo a clase, y fascinado por tal vida mafiosa, entrará a formar parte de la organización, comenzando por ser un mero chico de los recados para ir ascendiendo de posición a medida que fortalece la confianza que en él depositan los integrantes del hampa local, como el irlandés Jimmy Conway o el italoamericano Tommy de Vito, adentrándose cada vez en negocios más turbios.

Comentario:

Casi dos décadas después de esa obra maestra de Francis F. Coppola que es “El Padrino”, Martin Scorsese marca territorio y crea un nuevo clásico del género: “Buenos Muchachos” (Goodfellas), historia de gangsters narrada con gran crudeza y notable solidez.

El guión esta basado en la novela “Wiseguy” de Nicholas Pileggi, quien también co-escribió el guión junto a Martin Scorsese. La película nos cuenta de la vida de Henry Hills, un mafioso que trabaja junto a Jimmy Conway y Tommy DeVito, mostrando el desarrollo de los negocios mafiosos entre los años ‘50 y los ’80, incluyendo el tráfico de droga.

Con un guión excelentemente construido y una extraordinaria utilización como recurso narrativo de la voz en off, con un inmejorable sentido del ritmo cinematográfico, mostrando con maestría la conducta de los personajes y su evolución a lo largo de la historia, esta película expone con gran solvencia técnica y acertados criterios estéticos la vida cotidiana de este grupo de mafiosos, sus movimientos, su organización interna, los códigos por que se rigen, los robos y delitos que comenten, etc.

El trabajo de la cámara es excelente, las tomas usadas para seguir a los personajes en ciertos recorridos y mostrarnos las ubicaciones son geniales y han sido montadas a la perfección. El planteo del certero guión en torno al tratamiento del mundo criminal está ejecutado con gran talento por la dirección, sobre todo los asesinatos (planearlos, ejecutarlos y deshacerse de las pruebas) pero también, por ejemplo, el trato de los jefes con los empleados; todo está ahí, por momentos mostrado como si se tratara de un documental.

Scorsese demuestra aquí un gran talento a la hora de combinar, apelando muchas veces a un tono paródico, algo tan trágico como la muerte con ciertos rituales característicos de los vínculos familiares dentro de la mafia. Y como siempre en Scorsese (una marca registrada de su cine), la utilización de la música es sumamente apropiada, integrándose a la perfección al discurso cinematográfico.

El elenco está encabezado por un joven Ray Liotta como Henry Hills, en una actuación magistral que terminó de confirmar la calidad actoral que ya había tenido oportunidad de mostrar en trabajos anteriores. Lo acompañan dos actores emblemáticos del cine de Scorsese, como lo son Robert De Niro y Joe Pesci. Completan los papeles centrales Lorraine Bracco, en el papel de la esposa de Hills, con una ajustada interpretación de una mujer que pasa por diversas situaciones límites, y Paul Sorvino, con una contundente y paradigmática personificación del capo mafia Paul Cicero.

“Buenos muchachos” cuenta con innumerables escenas para el recuerdo, en el marco de una narración sin fisuras que mantiene al espectador pegado a la pantalla, siendo una pieza cinematográfica superlativa, fruto de un Scorsese brillante, en su mejor forma.

Esta producción ganó un Oscar (Joe Pesci, como mejor actor de reparto) y obtuvo otras cinco nominaciones, entre las que se destacan mejor director (Scorsese), mejor actriz de reparto (Lorraine Bracco), y mejor guión adaptado (Scorsese-Pileggi), entre otras categorías.

Robert De Niro, Ray Liotta y Paul Sorvino en "Buenos muchachos", de Martin Scorsese.

Robert De Niro, Ray Liotta y Paul Sorvino en "Buenos muchachos", de Martin Scorsese.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Ciclo actual

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: