Archivo para diciembre 2009

“Pequeña Miss Sunshine”, en Cinéfilo Bar (Miércoles 16/12 – 21 Hs.).

16 diciembre 2009

La última función de “Final de año en clave de comedia” será también la última de la temporada 2009 del ciclo de Videoteca del Mirador en Cinéfilo Bar. Dicha función se realizará el miércoles 16 de diciembre, a partir de las 21 horas, en Bv. San Juan 1020, con la proyección de “Pequeña Miss Sunshine”, elevada expresión del cine independiente norteamericano de los últimos tiempos. Los esperamos.-

PEQUEÑA MISS SUNSHINE

Título original: Little Miss Sunshine

Género: Comedia

Director: Jonathan Dayton y Valerie Faris

Guionista: Michael Arndt

Origen: Estados Unidos

Año: 2006

Duración: 98 minutos

Actores: Abigail Breslin, Greg Kinnear, Paul Dano, Alan Arkin, Toni Collette y Steve Carell.

Comentario:

Con apelaciones al sarcasmo y la ironía, pero reivindicando al mismo tiempo el afecto, la tolerancia y la mutua comprensión entre las personas, “Pequeña Miss Sunshine” relata la historia de una familia disfuncional cuyos patéticos integrantes (cada uno de los cuales pareciera estar a la deriva) terminan uniéndose en pos de un objetivo concreto: Que la más chica de este grupo familiar, Olive, pueda cumplir su sueño de participar en un concurso de belleza infantil.

En efecto, los Hoover constituyen un núcleo familiar ciertamente singular. Richard, el padre (Gregg Kinnear) es el creador de una teoría según la cual en una serie encadenada de siete pasos se logra cualquier objetivo, o sea el éxito. Algo que no parece funcionar en él, ya que vive de fracaso en fracaso. Su esposa Cheryl (Toni Colette) es todo lo comprensiva que se puede ser en ese contexto y cumple el rol de sostén afectivo, viéndose desbordada por las responsabilidades familiares. Tienen dos hijos: Dwayne (Paul Dano), un adolescente admirador de Nietzsche que hace nueve meses que no emite sonido y sólo se comunica con notas, y la ya nombrada Olive (Abigail Breslin), una niña de siete años que ansía participar del referido concurso de belleza. Completa el cuadro el abuelo Edwin (Alan Arkin), que ensaya con su nieta un número secretísimo y que en sus ratos libres se droga con cocaína. Como si esto fuera poco, a último momento se agrega el hermano gay de Cheryl, Frank (Steve Carell), quien viene de un intento de suicidio a causa de un desengaño amoroso y recala en el hogar de los Hoover para recomponerse.

El concurso por el cual está obsesionada Olive tendrá lugar en California, muy lejos de Albuquerque, en Nuevo México, donde vive esta familia. En un determinado momento, a Olive se le presenta la oportunidad que tanto esperaba de participar en dicho concurso representando a su ciudad, pero tiene los minutos contados para llegar a California. Es entonces en que todos los miembros de esta familia deciden llevar a cabo lo que será un alocado viaje a bordo de una camioneta destartalada para intentar que Olive haga realidad su sueño en aquella gran ciudad.

Durante el mencionado periplo, convivirán en la trama de la película momentos dramáticos con otros de efectiva comicidad, más algún pasaje de tono grotesco y situaciones de estallido emocional.

Especie de atípica road movie, “Pequeña Miss Sunshine” ofrece como rasgo sobresaliente la espontaneidad con la que los personajes se defienden y reivindican a sí mismos, aceptando incluso sus numerosas imperfecciones; se sostienen pese a todo y contra todo, a través de pequeños gestos, silenciosos pero de gran valor. Estos personajes cuyas vidas no son un dechado de virtudes de alguna manera promueven la idea de la unión familiar, la ayuda recíproca y la capacidad de enfrentar los desafíos en medio de la adversidad.

En el final de este comentario se impone resaltar la sólida labor interpretativa de todo el elenco, sin perjuicio de considerar a las actuaciones de Greg Kinnear, Toni Collette y Steve Carell como un elemento no menor del gran disfrute que provoca el visionado de esta encantadora película.

“El joven Frankenstein”, de Mel Brooks, en Cinéfilo Bar (Miércoles 09/12 – 21 Hs.).

8 diciembre 2009

Se viene la penúltima función del año del ciclo de Videoteca del Mirador en Cinéfilo Bar. La misma consistirá en la proyección de la excelente “El joven Frankenstein” (EE.UU, 1974, B/N), de Mel Brooks, protagonizada por Gene Wilder, una ocurrente parodia y un cálido homenaje al mismo tiempo del clásico de terror de 1931 dirigido por James Whale y basado en la novela de Mary Shelley.

La cita para ver esta efectiva y por demás entretenida película es el miércoles 9 de diciembre, desde las 21 horas, en Bv. San Juan 1020. Los esperamos.

El joven Frankenstein

Título original: Young Frankenstein

País: Estados Unidos

Año: 1974

Dirección: Mel Brooks

Guión: Gene Wilder y Mel Brooks, basados en los personajes de la novela “Frankenstein”, de Mary Shelley.

Fotografía (B/N): Gerald Hirschfeld

Música: John Morris

Edición: John C. Howard

Duración: 108 minutos

Elenco: Gene Wilder (Dr. Frankenstein), Marty Feldman (el jorobado Igor), Peter Boyle (la criatura), Teri Garr (Inga, la hermosa asistente del Dr. Frankenstein), Gene Hackman (el hombre ciego), Cloris Leachman (Frau Blücher), Kenneth Mars (Inspector Kemp), Richard Haydn (Gerhart Falkstein), Madeline Kahn (Elizabeth), Anne Beesley (niñita) y Liam Dunn (Mr. Hilltop), entre otros.

Sinopsis:

Con “El joven Frankenstein”, Mel Brooks, su director, ofrece un encantador tributo al famoso texto literario de la escritora Mary Shelley con la más cómica película sobre Frankenstein jamás hecha, a la vez que satiriza con gran ingenio pero también con auténtica nobleza cada una de las películas que se hayan realizado sobre este personaje, especialmente el clásico de 1931 dirigido por James Whale y protagonizado por Boris Karloff .

El Dr. Frederick Frankenstein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, trata de escapar del estigma legado por su abuelo, célebre por haber creado años atrás una horrible criatura. Sin embargo, citado por ser el heredero del castillo que perteneció a dicho abuelo, ubicado en Transilvania (paródica referencia a Drácula), Frederick pronto descubrirá en un manual de su célebre pariente cómo este científico logró dotar de vida a un cadáver. Asistido por el jorobado Igor (Marty Feldman) y la atractiva Inga (Teri Garr), el joven Dr. Frankenstein crea su propio monstruo (Peter Boyle), un ser singular, preparado para obedecer pero deseoso de sentirse amado.

Comentario:

“Desde ese decisivo día, cuando pedacitos de limo apestoso salieron del mar arrastrándose y gritaron a las frías estrellas: ‘¡Soy el hombre!’, nuestro gran terror siempre ha sido saber de nuestra propia mortalidad. Pero esta noche vamos a desafiar con el conocimiento de la ciencia a la aterradora cara de la muerte. Esta noche, subiremos a los cielos, nos burlaremos de los terremotos, daremos órdenes a los truenos y penetraremos en el seno de la incomprensible naturaleza (…). Vida, ¿puedes oírme?, dále vida a mi creación” (Gene Wilder en el “El joven Frankenstein”).

La mítica película de la Universal, basada en la novela de Mary Shelley y dirigida por James Whale, con Colin Kliver y Boris Karloff, pasada por el tamiz de una disparatada parodia imaginada por el inspirado tándem Mel Brooks-Gene Wilder, dió como resultado, por medio de atinadas referencias sexuales, políticas y cinéfilas, una de las comedias de ¿terror? más eficaces y divertidas de todos los tiempos.

Brooks, de origen judío (lo que ha dado lugar a la lectura de que la película constituye una crítica al nazismo), se muestra aquí una vez más capaz de reírse de sí mismo y de los suyos, parodiando el acento judío de Brooklyn al retratar al Dr. Frankenstein como una persona con la obsesiva pretensión de que quienes le dirijan la palabra pronuncien su apellido como “Fronkonstin”, del mismo modo que los judíos neoyorquinos.

Película entretenida e inolvidable, para ver en contrapunto con los clásicos que sí son de terror, “El joven Frankenstein” opera, además, como un entrañable recordatorio de las destartaladas piezas de laboratorio y telarañas prefabricadas de las épocas del cine en blanco y negro.

Se trata, en definitiva, de una realización paradigmática en su género y absolutamente disfrutable, de esas que hacen las delicias de todo cinéfilo adicto a los clásicos de la comedia, donde el “El joven Frankenstein” detenta un lugar por derecho propio.

“La adorable revoltosa”, de Howard Hawks, en Cinéfilo Bar (Miércoles 02/12 – 21 Hs.).

2 diciembre 2009

Iniciando el “Final de año en clave de comedia”, última serie de películas del ciclo 2009 de Videoteca del Mirador en Cinéfilo Bar, el miércoles 2 de diciembre, a partir de las 21 horas, en la sala de Bv. San Juan 1020, se proyectará “La adorable revoltosa” (1938), excelente realización del talentoso Howard Hawks que cuenta con grandiosas actuaciones de Katharine Hepburn y Cary Grant. Los esperamos.-

“La adorable revoltosa”

(Bringing Up Baby)


País: EE.UU.

Año: 1938

Duración: 102 minutos

Director: Howard Hawks

Guión: Dudley Nichols y Hagar Wilde, basados en una historia de Wilde.

Fotografía: Russell Metty (B/N)

Edición: George Hively

Música: Roy Webb

Elenco:

Katharine Hepburn …. Susan Vance

Cary Grant …. Dr. David Huxley

Charles Ruggles …. Mayor Applegate

Walter Catlett …. Alguacil Slocum

Barry Fitzgerald …. Sr. Gogarty

May Robson …. Tía Elizabeth

Fritz Feld …. Dr. Lehman

Skippy …. George

Nissa …. Baby

Sinopsis:

David Huxley es un paleontólogo que está a punto de acabar la laboriosa reconstrucción del esqueleto de un brontosauro, del que sólo le falta una clavícula intercostal, y que también está a punto de casarse con su anodina secretaria.

Por medio de extrañas circunstancias, conoce a Susan Vance, una chica muy decidida que se enamorará instantáneamente de él. Susan, adinerada y caprichosa, se dedicará a manipular a Huxley y a dedicarle sus atenciones con su particular estilo. La trama se irá complicando con una serie de personajes secundarios y la presencia de un leopardo llamado Baby.

Sobre Katharine Hepburn:

La escena es así: Cary Grant está subido en lo más alto de un andamio, poniendo el último hueso, el más preciado, el único que le falta para completar el esqueleto de un brontosaurio, una tarea a la que le había dedicado los últimos cuatro años de su vida. Pero llega Katharine Hepburn, alegre como siempre, con una capelina tan grande como todo el Museo de Ciencias Naturales. Está emocionada porque él, finalmente, le confiesa que la quiere, a pesar de todo, a pesar de que fue a parar a la cárcel por ella y se pasó todo un fin de semana de locos, persiguiendo un leopardo por medio Connecticut. Ella trepa la escalera y, en la cumbre, comienza a hamacarse de felicidad. Cuando descubre que está a punto de caer, se trepa inconscientemente al esqueleto del brontosaurio, que no tarda en ceder. El alcanza a sostenerla por un brazo y ella queda colgando como una trapecista, mientras a sus pies todo se desmorona… No importa. Cary Grant no puede sino abrazarla y darle un beso apasionado. ¿Cómo no enamorarse de ese torbellino hecho mujer?

La película era La adorable revoltosa (Bringing Up Baby, 1938) y no sólo fue una de las cumbres de la screwball comedy, la comedia lunática, el único género subversivo que cultivó Hollywood. También se convirtió en el film-insignia de la carrera de Katharine Hepburn, quizás la actriz más libre y radiante que haya dado la época de oro del cine estadounidense, fallecida (a la edad de 96 años) no muy lejos de donde corría detrás de ese leopardo al que ella consideraba, por qué no, su mascota.

(…)

Extractado de “Una eterna y adorable revoltosa”, artículo escrito por Luciano Monteagudo para el diario Página 12 en junio de 2003: http://www.pagina12.com.ar/diario/espectaculos/6-22044-2003-06-30.html

Sobre “Bringing Up Baby”:

(…) Vale la pena mirar hacia atrás en el tiempo para conocer los orígenes (del género de la comedia), cuando su novedad y frescura sacudieron a las audiencias que no alcanzaban a comprender la futura importancia de lo que presenciaban. Y qué mejor punto de partida que “Bringing Up Baby”, del prolífico director Howard Hawks, cuya experta mano contribuyó a redefinir no sólo la comedia romántica, sino también el cine “noir” (con la clásica “The Big Sleep”), el cine policiaco (con “Scarface”, de 1931) y la comedia picaresca (con “Gentlemen Prefer Blondes”, de 1953).

Como muchas de las películas de Hawks, “Bringing Up Baby” no tuvo mucho éxito al momento de su estreno, y sólo fue reconocida hasta años después. Esta aparente coincidencia sólo confirma que Hawks estaba adelantado a su tiempo, probando cosas nuevas y definiendo los estilos y estándares que Hollywood seguiría durante décadas, incluso hasta nuestros días.

“Bringing Up Baby” trata de la extravagante relación entre Susan Vance (Katharine Hepburn) y David Huxley (Cary Grant). Ella es una alocada muchacha de familia rica, aparentemente distraída y torpe. Él es un tímido paleontólogo, a punto de casarse y de completar el mayor triunfo de su carrera: la reconstrucción del esqueleto de un brontosaurio. Sólo falta un hueso para terminar el trabajo, y David, en el día previo a su boda, recibe noticia de que una expedición en Utah lo ha encontrado, y que se lo enviará el mismo día.

Esto, desde luego, es una gran noticia, pues ayudará a conseguir la donación de un millón de dólares que el Museo necesita desesperadamente para continuar funcionando. Alice Swallow (Victoria Walker), la prometida de David y compañera de trabajo, es muy estricta, y a pesar de que se casarán al día siguiente, ella insiste que la boda (y demás actividades matrimoniales) no deberán interponerse en el trabajo del Museo. Incluso está dispuesta a sacrificar la luna de miel para que David no interrumpa la reconstrucción del brontosaurio, a quien ella ve como su “hijo”… el exitoso producto de su matrimonio con un paleontólogo. David no parece muy entusiasmado con este prospecto marital, pero dada su naturaleza tímida y complaciente, acepta lo que Alice le propone. Pero antes de cualquier cosa, David debe reunirse con el abogado del donador del millón de dólares, para explicarle porqué es tan necesario ese dinero para el Museo.

El abogado es el Sr. Peabody (George Irving), y el sitio de reunión resulta ser un campo de golf, en el que, sin que él lo sepa, comenzarán los problemas para David. Siguiendo una bola perdida, el paleontólogo se encuentra con Susan, y lo que comienza como un malentendido con las pelotas de golf, irá escalando hasta extraordinarios niveles de comedia y confusión.

Parte importante de la trama es el “Baby” del título: un dócil leopardo, enviado desde Brasil por el hermano de Susan. Habiéndose enamorado de David, y sabiendo que se casará al día siguiente, Susan finge ser atacada por el leopardo durante una conversación telefónica. Él acude valerosamente a su rescate, sólo para ser engatusado y terminar aceptando acompañar a Susan a su granja en las afueras de la ciudad. (…) Eventualmente las cosas se resolverán, no sin antes incorporar persecuciones, confusión y la destrucción del enorme esqueleto del brontosaurio.

(…)

(Con) “Bringing Up Baby” una vez más el director Howard Hawks (estableció) un estándar para el futuro, y aunque ahora los convencionalismos del género parezcan cansados, conviene recordar que en su momento fueron innovadores y sorprendentes. Conviene también ver “Bringing Up Baby” dentro de su contexto histórico y social para disfrutarla plenamente, lo cual es sencillo tomando en cuenta el ingenioso guión de Dudley Nichols y Hagar Wilde, y el extraordinario elenco encabezado por los íconos de la pantalla Cary Grant y Katharine Hepburn. Ambos tuvieron carreras muy destacadas, pero posiblemente nunca más participaron en una película que cambiara radicalmente la faz del cine. Aún sin darse cuenta cuando lo hicieron.

Pablo del Moral

Extractado de: http://www.cinencanto.com/critic/m_bringingbaby.htm

“Final de año en clave de comedia”

2 diciembre 2009

La propuesta para cerrar el año de Videoteca del Mirador en Cinéfilo Bar