Hitchcock, entrevista completa (1964, con subtítulos).

Publicado 10 julio 2013 por videotecadelmirador
Categorías: De todo un poco

Otra vez las películas…

Publicado 3 julio 2013 por videotecadelmirador
Categorías: De todo un poco

Jorge Lanata repitió en un informe de PPT algo que desde hace varios fines de años repiten distintos medios: que se hacen muchas películas argentinas con fomento estatal que luego no tienen público. La denuncia se combina con la del manejo discrecional de recursos para producir un “relato oficial” desde la cultura.

Liliana Mazure se limitó a responder lo siguiente: “Se critica que (…) se estrenaron 135 películas; (que se) generaron miles de horas de producción de televisión, donde se expresaron todas las voces del país”, para agregar luego que “en 2011 fueron 150 las películas argentinas y se estrenaron todas. En otros países de la región no hay salas para poder estrenar todas esas películas, pero la Argentina sí las tiene”.

En primer lugar, Mazure confiesa el viraje a las formas televisivas que el INCAA (en sintonía con la reglamentación de la Ley de Medios) le está imponiendo a la actual producción audiovisual, y luego incurre en una falsificación total de la realidad. Las películas argentinas no tienen salas porque las corporaciones yanquis (las ‘Majors’) las monopolizan, por eso prácticamente no se apoya el lanzamiento de tales realizaciones, luego de haberlas producido. Por otro lado, las salas que dispone el INCAA tienen que liberarse rápidamente para dar lugar a una circulación que no supera las dos semanas en cartel por película.

La presidenta del INCAA -desafiante- invita a Lanata a plantear qué política propone, luego de eludir su crítica fundamental de que “usan la guita para financiar el relato K”. Sin embargo, la posición de Lanata no debiera ser un misterio para Mazure; la misma fue explicitada también en el reportaje que hace unos meses le hizo a Ricardo Darín y al que Mazure interpeló personalmente, donde Lanata -contra lo dicho por Darín- planteó que se recorte la cantidad de producciones que se financian y se promuevan sólo las películas grandes y taquilleras. Para el pesar de Lanata, Página 12 también coincide con él (Ver nota “Cantidades astronómicas de un producto con poca salida”, de Horacio Bernades, 27/12/12). Fernando Sokolowicz, señalado por Lanata como uno de los principales hacedores del relato con dineros públicos, aventaja en poco miles a Patagonik Films, del grupo Clarín, el segundo acreedor de subsidios para producir cine con fondos del INCAA. En las vísperas del poskirchnerismo, no sería de extrañar que estos grupos logren un acuerdo de criterios.

Con más de quince mil estudiantes de cine y miles de artistas y trabajadores en ejercicio de la profesión, ajustar la cantidad de películas representaría un enorme retroceso cultural. La actual cantidad de películas producidas choca con el control absoluto de la exhibición y la distribución en manos de las “Majors”. La falta de público no radica en el valor artístico de cada una de las producciones sino en la ausencia de políticas de lanzamiento que pongan en conocimiento del público la existencia de las películas, el encarecimiento de las entradas y las salas cada vez más inaccesibles.

El ignorado control ideológico

Gran parte de la producción que se pretende recortar para que estos números no resulten exorbitantes es la de los documentales digitales que engrosan el número final de películas estrenadas (aportan casi 50 al año). Esta producción no es el resultado de ninguna política estatal de fomento, sino de la lucha del sector, que en 2007 logró con movilizaciones que se cree una vía de subsidios de bajo costo para el género. El análisis de los proyectos de esta vía fue hasta hace pocos días el único realizado por comités de evaluación independientes de la gestión y con representantes directos de las asociaciones de documentalistas.

La aparición de films que cuestionan fuertemente al gobierno ocasionó la intervención de la gestión con la resolución 982/13 que quita a los documentalistas la potestad sobre la designación de los jurados. Dicha resolución se firmó al día siguiente del estreno de “¿Quién mató a Mariano Ferreyra?”, es decir antes de que la película se convirtiera en la más vista de las producidas por esta vía, superando cancelaciones de las salas INCAA (las que dice Mazure que sólo tiene Argentina en la región) y teniendo que apelar a la distribución alternativa para paliar las trabas del mercado. La intolerancia K a la crítica provocó un tsunami en el mundo cinematográfico. Del “relato”, del control ideológico, Mazure no dijo nada.

Sin política

Que Lanata oponga el financiamiento de la producción cultural a los hospitales sólo habla de su oportunismo, a tono con la onda poskirchnerista. Sería más útil el paralelo si se contrapusieran los hospitales, las escuelas y la cultura, al pago de la deuda externa y los subsidios millonarios a los Cirigliano; eso daría cuenta de las contradicciones fundamentales del relato nac & pop.

Liliana Mazure, ahora candidata a diputada -contra su voluntad (?)- no tuvo, ni tiene, política para resolver la dramática situación de la exhibición y la distribución del cine nacional. Así no podrá enfrentar los embates de los Lanata y los Sokolowicz, que exigen un ajuste; mucho menos a las majors de Hollywood. Así, cientos de realizadores dejarán de filmar.

No aceptamos ninguno de los dos condicionantes que se plantean a la producción artística: ni el que pretende una regulación acorde al mercado (que ignora además la inequidad de la “competencia”), ni el condicionante que plantea la producción de determinadas temáticas y formatos en consonancia con los objetivos de un relato “nacionalista” que se arrodilla frente a Hollywood y Chevron.

Los cineastas debemos deliberar y elaborar una política propia que sirva para establecer el financiamiento de la producción artística, sin la mediación de las empresas productoras que parasitan el presupuesto estatal, asegurando el pago de salarios de convenio a todos los equipos técnicos y eliminando todo tipo de control ideológico o direccionamiento sobre los contenidos. Estableciendo la elección democrática y revocable de los jurados que asignan los presupuestos. Impulsando la creación de una política especial de difusión y lanzamiento para los films nacionales, empleando espacios cedidos por todos los medios para su promoción y estableciendo la obligación de los exhibidores de cumplir con una cuota de pantalla.

En las actuales condiciones es muy fácil atribuirle a una obra la falta de público. Se trata de crear nuevas condiciones.

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Ojo Obrero

(www.ojoobrero.org)

2 de julio de 2013

Cine en el Centro Vecinal de B° Rosedal (Córdoba capital)

Publicado 22 junio 2013 por videotecadelmirador
Categorías: Ciclo actual

Rosetta

“Rosetta” (1999, Hermanos Dardenne), con Émilie Dequenne, Frabrizio Rongione, Anne Yernaux y Olivier Gourmet – Domingo 23 de junio, 18:30 hs., en Espora 2215 (sede del centro vecinal), con entrada “a la gorra”. Invitan: Comisión de Cultura del Centro Vecinal Rosedal y Videoteca del Mirador.-

Cine en el Centro Vecinal de B° Rosedal (Córdoba capital)

Publicado 9 junio 2013 por videotecadelmirador
Categorías: Ciclo actual

“Vertigo” (1958), Alfred Hitchcock, con James Stewart y Kim Novak – Domingo 9 de junio, 18:30 hs., en Espora 2215 (sede del centro vecinal), con entrada “a la gorra”Invitan: Comisión de Cultura del Centro Vecinal Rosedal y Videoteca del Mirador.-

Vertigo Hitch

Próximamente: Cine en el Centro Vecinal de B° Rosedal (Córdoba capital)

Publicado 30 mayo 2013 por videotecadelmirador
Categorías: Ciclo actual

Hacer clic sobre la imagen de abajo para verla en su tamaño original. 

Cine en Barrio Rosedal

Planteamiento de Documentalistas Argentinos

Publicado 14 mayo 2013 por videotecadelmirador
Categorías: De todo un poco

Carta Abierta a las asociaciones de documentalistas y a todos los documentalistas independientes

Ya ha pasado un mes desde que se conoció la Resolución INCAA/982/13 que tanto malestar provocó en el sector documental. Las distintas asociaciones hemos presentado propuestas en la mesa de diálogo con el INCAA y actualmente aguardamos la respuesta por parte del Instituto. Esperamos sinceramente que se cumpla el compromiso de presentar el borrador a las asociaciones antes de la firma de una nueva resolución.

En medio de este compás de espera, el día martes 7 de mayo se conoció por varios medios un comunicado suscripto por cuatro de las seis asociaciones nacionales de documentalistas (DocuDAC, DIC, PCI y ADN) que señala que no tienen “interés en acusar al gobierno, al INCAA o a quien sea de censura para salir en los diarios o ser funcionales a intereses que nada tienen que ver con la discusión sobre cómo se preserva el espacio que hemos ganado para el cine documental”. Asimismo, el comunicado considera “prudente esperar a los resultados finales de la negociación y rechazar cualquier tipo de medida o acción directa mientras el diálogo exista”.

Señala también que “las seis organizaciones nacionales de documentalistas (incluyendo aquí también a DOCA y RDI) nos opusimos a la Resolución 982 del INCAA, que modificaba el sistema de apoyo a la producción, por lo que nos reunimos con la Presidenta y diversas Gerencias del mismo para comenzar un proceso de reescritura y modificación de esa resolución” (…) “y creemos necesario dejar en claro que mientras el INCAA esté dispuesto a tomar en cuenta nuestras propuestas, no vemos razón para dar la voz de alarma”.

Estas consideraciones son señaladas en respuesta a DOCA, que mediante comunicados de prensa hemos realizado una campaña de difusión pública y debate al respecto. El comunicado de las cuatro asociaciones ha generado desconcierto y confusión, y con esta Carta Abierta queremos aportar a la reflexión sobre el debate y sobre el camino que falta recorrer en la búsqueda de una salida común al problema.

Tal como se ha señalado, todas las asociaciones rechazamos la resolución planteando su derogación, es decir su rechazo completo. Sin dudas esta primera posición común es la que motivó la posibilidad de “revisiones”. Para DOCA y para muchos más el rechazo se basaba en dos aspectos fundamentales: los mecanismos de elección de los comités de evaluación que desplazaban la representación de las asociaciones y la creación de un comité de visualización que desconoce el proceso real de la producción documental en la medida que su función será certificar “que el material final entregado coincida con el proyecto originalmente seleccionado, dejándose constancia que en el supuesto de recibir un Informe negativo y no corregirse, será susceptible de la no liquidación de la última cuota, y la devolución de la totalidad de lo efectivamente percibido”.

Las “voces de alarma” no se han hecho públicas por ningún interés “funcional” a ningún medio o posición partidaria en particular. Es conocido por quienes participaron, que en la reunión otorgada por Liliana Mazure, se explicitaron presiones, y se trasladaron esas presiones a los comités, en relación a proyectos rechazados que deberían haber sido aprobados. También fue claro que el pedido para acompañar “la señal” (la 982) fue hecho incluso a condición de la posibilidad de disolución definitiva de la Vía digital de fomento. Lo que se puso en juego entonces fueron las condiciones de independencia mínima de los comités que han garantizado durante estos 6 años una vastísima diversidad ideológica en la producción documental.

Los medios

La decisión de comunicar esta situación no tiene por objeto la búsqueda de su difusión en un medio particular sino la publicidad de un asunto de interés precisamente público: qué se hace con los fondos estatales para la producción cinematográfica. El comunicado de DOCA (impulsado también por más de treinta documentalistas no asociados) debió haber sido publicado también por los medios públicos. Se dieron entrevistas a más de 50 medios, entre alternativos y especializados. Su publicación por medios del Grupo Clarín no puede asociarnos con sus intereses, porque esos intereses son contrapuestos históricamente con los de DOCA.

A su vez entendemos que no puede ser el choque de intereses entre medios afines al gobierno con los de Clarín, lo que provoque una división entre los documentalistas, porque ambos intereses nos son ajenos. Desde ambos medios se viene reclamando a través de sus columnistas que se recorten la cantidad de películas producidas por año para otorgar aún más fondos a las grandes producciones y grupos mediáticos (como Patagonik Films del Grupo Clarín) que a diferencia de los documentalistas cuentan con inmensos recursos propios para producir. ¿No les parece que la intención de transformar esta vía documental en producción para televisión obedece a congraciar estos intereses?

Las medidas de acción directa

Esta resolución es “el producto de la lucha de los documentalistas” rezaban los considerandos de la 632, la resolución madre de este régimen de subsidios. Esa lucha no consistió exclusivamente en la realización de movilizaciones o festivales sino que fue una gran producción de acción colectiva, de comunicación pública y de elaboración de propuestas concretas (articulados de la resolución, etc). En dicha comunicación pusimos en conocimiento público la existencia del “3ro J”, el inciso por el cual la gestión del INCAA realizaba asignaciones discrecionales de presupuesto sin mediar ningún jurado.

Este método de acción está en los fundamentos de la conquista que hoy defendemos. Es constitutiva de DOCA pero nunca ha buscado ser una forma de autoproclamación sino un instrumento para conquistar mejoras para todos los documentalistas independientes que no tenían posibilidad de acceder al fomento para sus producciones.

Lo que falta

Por eso ante vuestro llamado consideramos necesario buscar un planteo común que defienda y asegure en la redacción de una nueva resolución: la designación de los comités a propuesta de las asociaciones y de una genuina representación de las asociaciones provinciales, que se retire el control del “sentido” del comité de películas terminadas (visualización) como problemas fundamentales, y que se explicite el carácter cinematográfico de la vía y se aseguren las mínimas condiciones de exhibición que hemos propuesto, así como el necesario aumento de la misma.

Con la firme intención de abrir un debate franco en beneficio de la defensa de los intereses generales de los documentalistas independientes para alcanzar el mejor resultado en las negociaciones en curso, los saludamos fraternalmente.

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www.docacine.com.ar

¿Reducir la producción audiovisual es mejor?

Publicado 8 enero 2013 por videotecadelmirador
Categorías: De todo un poco

Crítica al artículo de Horacio Bernades (Página 12, 27/12/12)

Horacio Bernades escribe en su artículo “Cantidades astronómicas de un producto con poca salida” (Pagina 12, 27/12/12), una visión de la problemática del cine nacional, abordando su escasa repercusión en términos de taquilla. El análisis plantea que de los 130 estrenos nacionales del 2012, unos pocos tuvieron una comercialización honrosa. El articulista deja entrever desde sus líneas que hay cine argentino de mala calidad, y que existen negociados para cobrar subsidios del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), por lo cual la opción sería destinar más fondos para menos películas para lograr así, films de mayor atractivo para el gran público. Un análisis varias veces escuchado y que una vez más nos vemos obligados a responder.

Desde la Asociación de Documentalistas Argentinos/as (DOCA) nos solidarizamos con los realizadores del film “El provocador, primeiro film en portuñol”, o “SMO, el batallón olvidado”, ambos documentales realizados por integrantes de nuestra asociación. Como así también con todos/as los/as directores/as de documental y ficción que han sido atacados directamente por Bernades, porque consideramos que agravia en sus nombres a quienes nos dedicamos a la producción de películas en Argentina, bajo condiciones completamente insuficientes de realización (tengan o no tengan financiamientos de bajo presupuesto estatal), y bajo condiciones de distribución directamente imposibles de enfrentar, en un mercado dominado por los productos de la industria cultural norteamericana. Precisamente el ocultamiento de esta situación en el artículo es el nucleo de la visión más reaccionaria sobre la cultura, basada en el supuesto de que “aquello que no se va a ver, es porque la gente no lo quiere ver”, y no porque existe un monopolio brutal de distribucion y de difusion, en un mercado hiperconcentrado, basado en la llegada todos los jueves de los “tanques de Hollywood”, a todas las salas del país.

Solo algunos datos desmienten toda la logica expuesta por Bernades en Pagina 12: en 2012 hubo 310 estrenos con un “record” de 46 millones de espectadores/as, pero donde las cinco películas más vistas del año son todas extranjeras, sumando 13.526.869, es decir, casi el 30% del total (la más vista, La era de hielo 4, convocó 4 millones y medio). Es decir que 1,6% de los estrenos produce y obtiene el 30% de la recaudación. Es en este “patio trasero” de la mayor industria del entretenimiento donde quienes producimos cine nacional debemos “estrenar”, con casí nula política estatal que ataque este problemática.

El artículo propone entre líneas concentrar los recursos en pocas manos. Así defiende a los monopolios multimediáticos, que -efectivamente- son los que más venden. Mezcla el cine de ficción con el documental sin caracterizar sus diferentes canales de circulación. Y si bien el documental sufre la ausencia de pantallas, el autor del artículo desconoce la circulación en instituciones sociales, culturales y educativas, y su aplicación como recurso pedagógico entre otras instrumentaciones sociales del mismo. El cine documental y de ficción que se hace bajo el enorme esfuerzo de sus realizadores, sin enormes productoras que los apalancan, es memoria de un pueblo y no es comparable ni ética, ni estética ni productivamente con el cine basado en el star system, sostenido por los multimedios, o el que subsiste mediante lobbys en busca del credito/subsidio permanente.

Es por ello que desde un principio nuestra asociación planteó que el fomento al documental debía responder a una necesidad cultural, política y social, no a una lógica mercantil. Que había que blanquear el paso digital como inicio para democratizar el acceso a la producción audiovisual. Que había que crear en el INCAA comités de selección de proyectos integrados por personas idóneas, rotativas, que expresen en actas los fundamentos para producir o no un film. Que en virtud de evitar lobbys había que crear la figura de realizador/as integral sin que obligadamente se requiera de un productor-gestor como puente entre la producción y el instituto. Entre otros planteos.

Durante 2012 impulsamos además la conformación del CECIN (Coordinadora por la Exhibición del Cine Nacional) junto a realizadores/as de ficción, documental, animación, cortometrajes, etc. para enfrentar esta situación y pelear por nuestros derechos.

Hoy hay que trabajar y movilizarse en pos de la instrumentación de un apoyo especial al lanzamiento del cine nacional. Crear “espacios cedidos a la promoción cinematográfica” en la TV (para medios públicos y privados). Recuperar los cines barriales y los reconvertidos, apoyar el desarrollo de los espacios de exhibición alternativos, y bajar el costo de las entradas. Establecer y hacer cumplir una mayor cuota de pantalla nacional y latinoamericana. Pasos necesarios para defender nuestro cine y para frenar la histórica avanzada del imperialismo en la cultura.

 

DOCA / Asociación de Documentalistas Argentinos

 

http://www.docacine.com.ar/

http://coordinadoraxelcine.wordpress.com/