Archivo para enero 2013

¿Reducir la producción audiovisual es mejor?

8 enero 2013

Crítica al artículo de Horacio Bernades (Página 12, 27/12/12)

Horacio Bernades escribe en su artículo “Cantidades astronómicas de un producto con poca salida” (Pagina 12, 27/12/12), una visión de la problemática del cine nacional, abordando su escasa repercusión en términos de taquilla. El análisis plantea que de los 130 estrenos nacionales del 2012, unos pocos tuvieron una comercialización honrosa. El articulista deja entrever desde sus líneas que hay cine argentino de mala calidad, y que existen negociados para cobrar subsidios del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), por lo cual la opción sería destinar más fondos para menos películas para lograr así, films de mayor atractivo para el gran público. Un análisis varias veces escuchado y que una vez más nos vemos obligados a responder.

Desde la Asociación de Documentalistas Argentinos/as (DOCA) nos solidarizamos con los realizadores del film “El provocador, primeiro film en portuñol”, o “SMO, el batallón olvidado”, ambos documentales realizados por integrantes de nuestra asociación. Como así también con todos/as los/as directores/as de documental y ficción que han sido atacados directamente por Bernades, porque consideramos que agravia en sus nombres a quienes nos dedicamos a la producción de películas en Argentina, bajo condiciones completamente insuficientes de realización (tengan o no tengan financiamientos de bajo presupuesto estatal), y bajo condiciones de distribución directamente imposibles de enfrentar, en un mercado dominado por los productos de la industria cultural norteamericana. Precisamente el ocultamiento de esta situación en el artículo es el nucleo de la visión más reaccionaria sobre la cultura, basada en el supuesto de que “aquello que no se va a ver, es porque la gente no lo quiere ver”, y no porque existe un monopolio brutal de distribucion y de difusion, en un mercado hiperconcentrado, basado en la llegada todos los jueves de los “tanques de Hollywood”, a todas las salas del país.

Solo algunos datos desmienten toda la logica expuesta por Bernades en Pagina 12: en 2012 hubo 310 estrenos con un “record” de 46 millones de espectadores/as, pero donde las cinco películas más vistas del año son todas extranjeras, sumando 13.526.869, es decir, casi el 30% del total (la más vista, La era de hielo 4, convocó 4 millones y medio). Es decir que 1,6% de los estrenos produce y obtiene el 30% de la recaudación. Es en este “patio trasero” de la mayor industria del entretenimiento donde quienes producimos cine nacional debemos “estrenar”, con casí nula política estatal que ataque este problemática.

El artículo propone entre líneas concentrar los recursos en pocas manos. Así defiende a los monopolios multimediáticos, que -efectivamente- son los que más venden. Mezcla el cine de ficción con el documental sin caracterizar sus diferentes canales de circulación. Y si bien el documental sufre la ausencia de pantallas, el autor del artículo desconoce la circulación en instituciones sociales, culturales y educativas, y su aplicación como recurso pedagógico entre otras instrumentaciones sociales del mismo. El cine documental y de ficción que se hace bajo el enorme esfuerzo de sus realizadores, sin enormes productoras que los apalancan, es memoria de un pueblo y no es comparable ni ética, ni estética ni productivamente con el cine basado en el star system, sostenido por los multimedios, o el que subsiste mediante lobbys en busca del credito/subsidio permanente.

Es por ello que desde un principio nuestra asociación planteó que el fomento al documental debía responder a una necesidad cultural, política y social, no a una lógica mercantil. Que había que blanquear el paso digital como inicio para democratizar el acceso a la producción audiovisual. Que había que crear en el INCAA comités de selección de proyectos integrados por personas idóneas, rotativas, que expresen en actas los fundamentos para producir o no un film. Que en virtud de evitar lobbys había que crear la figura de realizador/as integral sin que obligadamente se requiera de un productor-gestor como puente entre la producción y el instituto. Entre otros planteos.

Durante 2012 impulsamos además la conformación del CECIN (Coordinadora por la Exhibición del Cine Nacional) junto a realizadores/as de ficción, documental, animación, cortometrajes, etc. para enfrentar esta situación y pelear por nuestros derechos.

Hoy hay que trabajar y movilizarse en pos de la instrumentación de un apoyo especial al lanzamiento del cine nacional. Crear “espacios cedidos a la promoción cinematográfica” en la TV (para medios públicos y privados). Recuperar los cines barriales y los reconvertidos, apoyar el desarrollo de los espacios de exhibición alternativos, y bajar el costo de las entradas. Establecer y hacer cumplir una mayor cuota de pantalla nacional y latinoamericana. Pasos necesarios para defender nuestro cine y para frenar la histórica avanzada del imperialismo en la cultura.

 

DOCA / Asociación de Documentalistas Argentinos

 

http://www.docacine.com.ar/

http://coordinadoraxelcine.wordpress.com/

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